Gemma entró y en dos meses identificó tres fugas que llevábamos años absorbiendo sin saberlo. La auditoría se pagó sola con el ahorro del primer trimestre.
Mi empresa diseña el plan operativo y acompaña a tu equipo hasta que los números hablen por sí solos. Sin sobrecoste de estructura, sin informes archivados, sin excusas.
Si eres socio, propietario o gestionas un fondo, sabes que un 5 % de ineficiencia operativa hoy es una catástrofe en el balance anual.
Soy Gemma Barberà. Directora de operaciones de un family office hotelero —tres hoteles activos—. Profesora en dos universidades. Llevo más de una década dentro del sector, no asesorándolo desde fuera.
Yo soy la cara visible y la responsable de cada proyecto. Para cada activo coordino tres departamentos asociados que entran cuando el proyecto los necesita —sin sobrecoste de estructura, sin perfiles forzados. Todo el trabajo se desarrolla online y en remoto: ni desplazamientos al hotel ni implantación física permanente.
Integración del PMS, ERP y herramientas operativas del activo. Diseño del cuadro de mando mensual con cierre operativo en pocos días y automatización del reporting recurrente.
Modelización financiera del activo, control presupuestario y análisis de desviaciones. Conexión directa entre los KPIs operativos del hotel y la cuenta de resultados que reporta el fondo.
Análisis de plantilla, polivalencia y carga real por turno. Planes de formación, acompañamiento al director del activo y gestión del cambio cultural durante la transformación.
La mayoría de los hoteles mueren por el mismo problema: exceso de personal innecesario, procesos fantasma y una falta total de control sobre los márgenes.
Identifico y elimino el exceso de grasa en la plantilla. Menos gente, mejor pagada, más productiva.
Si un proceso no genera dinero o ahorra tiempo, desaparece. Estructuro el caos para que el hotel funcione solo.
Implemento métricas donde antes había suposiciones. Sabrás qué funciona, qué no y por qué estás perdiendo cada euro.
No busco que tu hotel sea «bonito». Busco que sea rentable. Al trabajar conmigo, el resultado es inevitable:
Una due diligence te dice cómo está el hotel y los riesgos del patrimonio que compras. Cuando firmas la operación, aparece el gap operativo. Mi empresa entra justo ahí: diseño el plan estratégico y, si quieres, acompaño a tu equipo durante la implementación. Todo online.
Las consultoras del fondo te dicen cómo está el hotel y los riesgos del patrimonio que vas a comprar. Entregan un dossier técnico con la tesis de inversión y la valoración del activo.
El fondo firma la operación. Y aquí aparece un gap operativo: el plan estratégico tendrá que traducirse en cambios reales en el día a día del activo. Ahí se gana o se pierde la rentabilidad prevista.
Diseño el plan estratégico operativo a partir del dossier y, si quieres, acompaño a tu equipo durante la implementación. Sesiones periódicas en remoto con el responsable de operaciones, ajustes en caliente y revisión continua de KPIs. Sin desplazamientos al hotel: todo online.
La mediocridad en la gestión es el impuesto más caro que paga un hotelero.
— Gemma Barberà
No soy una consultora de informes que se archivan en un cajón. Mi empresa diseña el plan y acompaña a tu equipo en su ejecución, sin sustituir a tu dirección.
Analizo tus números y procesos con lupa. Encuentro los puntos de fuga, diseño el plan de transformación y te entrego una hoja de ruta clara con KPIs medibles.
Bajamos al barro junto a tu responsable de operaciones. Acompaño la implementación online y en remoto —sesiones periódicas, ajustes en caliente, decisiones difíciles— hasta que los números hablen por sí solos.
Gemma entró y en dos meses identificó tres fugas que llevábamos años absorbiendo sin saberlo. La auditoría se pagó sola con el ahorro del primer trimestre.
No es de las que entrega un PDF y desaparece. Bajó al barro con el equipo, formó al jefe de recepción y cambió la manera en que medimos la productividad por turno. Claridad y ejecución, sin medias tintas.
Llevábamos años hablando de mejorar el margen y Gemma fue la primera que nos puso números reales encima de la mesa, sin maquillaje. Su mirada operativa es distinta a la de los consultores de despacho.
No acepto cualquier proyecto. Solo trabajo con propietarios y fondos dispuestos a tomar decisiones difíciles para obtener beneficios reales. El primer paso: una sesión de análisis para desglosar tu caso particular.
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